MENSAJE EPISCOPAL PASCUA 2007

“YO HAGO NUEVAS TODAS LAS COSAS” (Apoc 21,5)

 

   Queridos Hermanos: Pastores y Fieles, Consagrados y Laicos: Reciban mi saludo Pascual y mi deseo de profunda renovación espiritual, preparada en la Cuaresma y celebrada en estos días Santos de la Pascua del Señor y de su Iglesia. ¡Alégrense! ¡ Cristo ha resucitado! ¡Jesús es el Señor! ¡Vive para siempre!1. EN CRISTO

1. RESUCITADO SE NOS REVELA EL HOMBRE NUEVO
   En el Concilio Vaticano II se nos enseña de acuerdo con el Evangelio, que “el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado. Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente, el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación. Todas las verdades ... encuentran en Cristo su fuente y su corona” (GS 22). Dice el Señor: “Yo hago nuevas todas las cosas”, (Apoc 21,5). Hace nuevo al hombre, sus vínculos y su comunión con todos y con todo.

   Cristo Resucitado, como el Hombre Nuevo, que resucita de entre los muertos, es el fermento de una nueva humanidad, fuente y culminación de nuestra transformación en hombres nuevos, renovados por la fuerza redentora de la Cruz Pascual, Cruz luminosa, capaz de abrazar y envolver toda nuestra vida y nuestra historia , para hacernos capaces de ser transformados y transfigurados por su poder. “Todo ser humano está llamado a transformarse cada vez más en Cristo, desde el Bautismo hasta la resurrección final”. (NMA52)

   El Señor nos revela la más profunda dignidad de todo el hombre y de todos los hombres, varón y mujer. La fe en la Santísima Trinidad nos hace descubrir a Ella, gracias a Cristo , como último fundamento de la dignidad humana y del llamado a la comunión con los hermanos, en la familia, en la Iglesia y en la nación. (NMA 50)

2. NO HABRÁ UNA ARGENTINA NUEVA SIN HOMBRE NUEVOS
   “Miren dice el Señor, Yo hago nueva todas las cosas” (Apoc 21,5) Como argentinos, ¿estamos abiertos para una profunda renovación espiritual, para entrar en un camino de civilidad y de ciudadanía , que construya una Patria de hermanos, una Patria para todos?

   El cielo nuevo y la tierra nueva (Ap 21,1), que apuntan de una manera especial a lo definitivo de la realización y del destino pleno del hombre y de la humanidad, también tienen mucho que ver con nuestra tarea ciudadana en estos tiempos argentinos, de profundos retos y desafíos. Estos gritos nos deben cuestionar e impulsar, como Comunidades cristianas, a evangelizar todas las dimensiones de la vida y a comprometernos como ciudadanos al servicio fiel del bien común.

   Nuestra sociedad está golpeada de muchas maneras, especialmente en los azotes que recibe la dignidad de la persona humana , pues el hombre sigue siendo víctima del hombre y en ciertas realidades, es cuestión de vida o muerte. La dignidad humana está herida por los que buscan a toda costa la muerte inocente del niño por nacer o no dejarlo engendrar; Dignidad humana demolida por el tráfico de drogas que destruyen sin piedad, la vida joven y de ideologías individualistas y egoístas que apagan la capacidad del amor sano y verdadero y su creatividad constructiva.
No habrá una Argentina nueva sin hombres y mujeres nuevos. ¡ Qué la Luz de esta noche y día santo, disipe todas los tinieblas del corazón y de nuestra sociedad herida por el pecado y con lo ojos resucitados de Cristo podamos ver y experimentar cómo se cumplen las maravillas del amor de Dios que salva , libera y levanta: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva...y oí una voz potente: “Esta es la morada de Dios entre los hombres: Él habitará con ellos, y ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios. Él secará todas las lágrimas y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó” (Apoc 21,1-8).

3. CON CRISTO SEREMOS HOMBRES NUEVOS, CON CORAZONES NUEVOS
   En la Pascua de Cristo está la fuente de nuestra pascua, tanto personal, como comunitaria, y como argentinos concientes nos abre a la Esperanza de tiempos nuevos, de reencuentro, de desarrollo integral, de reconciliación y de diálogo fecundo. La Pascua del Señor Resucitado, que nos muestra las señales de su Pasión como estigmas vivos, es el rico manantial para pasar de hombres heridos, a ser hombres nuevos, capaces de hacer nuevas todas las cosas de cada día, en la casa , en el trabajo y en la sociedad. Y seremos hombres y mujeres renovados, instrumentos de paz , de justicia y de amor, si dóciles, dejamos, que el Espíritu que resucitó a Jesús verdaderamente de la muerte, nos arranque el corazón de piedra, para darnos un corazón nuevo, capaz de ser libre por la Verdad , con los mismos sentimientos de Cristo Jesús y humildes para dejarnos cambiar por el poder de su amor.

   Mis hermanos y hermanas: como hombres y mujeres nuevos, con corazones renovados y reconciliados por el Perdón de Dios, madurará entre nosotros, una Argentina nueva que esté al servicio de lo que en verdad, dignifica y engrandece, libera y compromete. Los abrazo con mi bendición y que Santa María de la Pascua y de la Nueva Evangelización nos eduque con su ternura de madre resucitada, en el amor y en la esperanza que no defrauda..

¡DIOS ES AMOR!
¡ FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
¡ALELUYA!

Baldomero Carlos Martini
Obispo de San Justo

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